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De Piedra

Estándar

piedras

 

 

Salvajes las piedras, entre brutalidad creada
inmensas, rocosas, quietas, paradas
sujetando montes, separando ríos,
siendo de la Tierra, sus entrañas.

Cómo tú, que de piedra estás hecho
bruto como la roca, parco como la peña
que deslizas tu lengua de espada
afilado cuchillo en el guijarro afilado.

Desde tu atalaya lanzas
porque libre de pecado te crees,
tu metralla de palabras
hiriendo a inocentes y a inocentes.

Tus voces que son balas
directas a matar corazones de carne.

Pero tú, de piedra.
Condenado a estar quieto
eterno en el mismo sitio.
Mientras matas a la gente
sin poder, aunque queriendo
morirte en la ansiada libertad
a la que tantos disparos lanzas
sin suicidio que te salve.
Sin erosión que te alivie.
Sin viento que te calme.

Vivo y quieto para siempre.
Si es que eso es vida.
De piedra.

 

http://asidonia.wordpress.com

 

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No te rindas

Estándar

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero,
porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas,
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento.

Aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti